Se negó a declarar porque dijo lo respalda la Constitución Nacional y la ley de fueros.

El diputado nacional kirchnerista Leopoldo Moreau sostuvo en la tarde del jueves que no debe ser indagado por haber acusado falsamente a su colega Waldo Wolff (Cambiemos) de «agente del Mossad», el servicio de inteligencia israelí.

El radical Moreau se presentó ante el juez federal Sergio Torres, quien lo había citado a declaración indagatoria luego de que Wolff -ex directivo de la DAIA- lo denunciara por violar la ley antidiscriminatoria. Todo a raíz de un debate sobre el crimen del ex fiscal Alberto Nisman.

El diputado había planteado que la exposición de Moreau representa un agravio y que, de ser verdad, debió haber denunciado «tan graves hechos que podrían afectar la seguridad de la Nación y representar una indiscutida trascendencia institucional para la Argentina».

“Sus injustos y espurios dichos influyen negativamente en el concepto de la ciudadanía sobre los funcionarios”, explicó Wolff y añadió: “Agravia la tarea del poder judicial al decir que miembros de otros estados están influyendo y manipulando los hechos y las pruebas”.

«Este acto no puede continuar porque se está violando el artículo 68 de la Constitución nacional, que impide que un legislador sea interrogado judicialmente por sus opiniones», sostuvo el diputado kirchnerista, según pudo reconstruir Télam a través de fuentes judiciales.

«La causa se entromete en una situación de competencias constitucionales, porque este tema ha sido planteado en el recinto de la Cámara de Diputados, en el marco de lo que se denomina una cuestión de privilegios en la que sólo pueden intervenir sus integrantes, por lo tanto se está promoviendo una invasión de poderes», remarcó Moreau.

El diputado kirchnerista también manifestó que cree que su colega Wollf «desconoce» las prerrogativas de la Constitución nacional y la Ley de Fueros, y remarcó que el tema debe tratarse dentro de la Comisión de Asuntos Constitucionales de la Cámara baja», y no en un juzgado.

En el final de su declaración, Moreau sostuvo que la denuncia de Wollf «está cercenando la libertad de expresión de la Cámara de Diputados y los fueros de todos los diputados».

El juez Torres había citado a indagatoria a Moreau para el 1 de marzo, pero la fecha se movió a pedido del diputado, que ese día asistió a la apertura de sesiones ordinarias del Congreso.

Wolff había denunciado a Moreau por incumplimiento de los deberes de funcionario público y de violar la ley antidiscriminatoria porque, en declaraciones televisivas, lo vinculó con el Mossad, el servicio de inteligencia israelí.

El 2 de noviembre, Moreau participó de un programa de televisión en el canal de noticias C5N en el que dijo que en la causa del Memorándum de Entendimiento entre la Argentina e Irán por el caso AMIA «están trabajando Wolff y otros agentes del Mossad».

Tras los dichos televisivos del diputado kirchnerista, Wolff respondió con declaraciones públicas: «No voy a permitir que Leopoldo Moreau extranjerice al judío (…) es una frase que proviene del más rancio antisemitismo».

La causa se inició a partir de la denuncia contra Moreau en la que se señaló que, de tener información verídica, debió haber denunciado la presencia de agentes de inteligencia extranjeros en la Argentina.